Materiales y Cuidados de Nuestras Joyas
Trabajamos con distintos materiales seleccionados por su calidad, durabilidad y belleza, ofreciendo opciones modernas, resistentes y cómodas para el uso diario.
Joyas de acero inoxidable 304 y 316L
El acero inoxidable es uno de los materiales más utilizados en joyería moderna gracias a su resistencia, durabilidad y excelente relación calidad-precio. Dentro de nuestras colecciones trabajamos principalmente con acero inoxidable 304 y acero quirúrgico 316L, ambos reconocidos por su resistencia al desgaste y a la corrosión.
Muchas de nuestras piezas se encuentran chapadas en oro 18K, logrando un acabado elegante y duradero. En el caso del acero inoxidable, el baño de oro se adhiere mejor al material, permitiendo una mayor resistencia al agua y al uso diario.
Las joyas de acero inoxidable bañadas en oro 18K pueden mojarse ocasionalmente sin inconvenientes, aunque siempre recomendamos evitar el contacto frecuente con perfumes, productos químicos, cloro, cremas o líquidos abrasivos para conservar el brillo y el color durante mucho más tiempo.
El acero 316L, también conocido como acero quirúrgico, ofrece una resistencia superior a la humedad y es ideal para personas con piel sensible o para quienes buscan una joya aún más duradera.
Joyas de cobre bañadas en oro
También trabajamos piezas de cobre chapadas en oro, una opción delicada y elegante con excelente terminación estética.
Estas joyas pueden tener contacto ocasional con el agua, pero a diferencia del acero inoxidable, se recomienda que no sea de manera frecuente o prolongada. Para mantener el baño de oro en mejores condiciones, lo ideal es evitar ducharse, dormir o realizar actividades diarias constantes con ellas puestas.
Recomendaciones de cuidado
Para prolongar la vida útil de todas las joyas recomendamos:
- Evitar el contacto con perfumes, alcohol, cloro y productos químicos.
- Guardarlas en un lugar seco y limpio.
- Limpiarlas suavemente con un paño seco.
- Evitar golpes o fricción constante.
- No dejarlas expuestas a humedad prolongada.
Con los cuidados adecuados, tus joyas conservarán su brillo y belleza por mucho más tiempo.
